No soy un ser perfecto ni divino pero tengo conciencia y tengo alma. Siento lo mismo que sienten todos cuando se enamoran y sufro al igual que sufren todos cuando se les parte el corazón con una decepción.
No le hecho la culpa a nadie de la decisión que he tomado, no me siento culpable tampoco yo por tomarla. Me siento tranquila aunque por ratos explote en lágrimas al ser consciente del dolor que me causa esto, pero sigo adelante y firme con lo que he decidido porque sé que es lo mejor aunque hoy no se sienta así.
No voy a repetir mis razones aunque me muero por hacerlo y que me pongas un freno y que me vuelvas a prometer rosas y leerme frases escritas en un papel junto a mi cama y me prometas mil cosas que a la semana se que vas a olvidar y que me digas palabras bellas que cuando peleemos vas a cambiar por "loca" y otras cosas más que me van a volver a colocar en ese mismo lugar, en el hoyo de donde trato de salir hoy con mi decisión de alejarme de ti.
No voy a discutir contigo aunque me muera por hacerlo y que termine cediendo a algo que sé que no esta bien y a tratos que sé que no me convencen y a sentirme menos y a sentirme pequeña de nuevo y más sola aunque esté contigo y más triste aunque se supone que tú me hacer feliz.
No voy a volver a caer a esos falsos perdones que me regalas cada cierto tiempo por complacerme, a tus "estás mal" y tus "anda a verte" porque ya fui y de ahí vengo, de la cita de las 4:00 p.m. con alguien que me empodera y me da el valor para escribirte estas líneas que seguramente no voy a ser capaz de enviar por miedo a que realmente te alejes y me quede sola una vez más tras las cuatro paredes de mi departamento, aquel que compré pensando en una vida juntos, en una cama compartida, en un gato, en la fantasía de que podemos solucionar nuestros problemas y en cómo siempre la del problema termino siendo yo.
Esta vez no.
Y me lo marco en la frente para verlo cuando me levante, lo escribo en papeles que pego en la entrada y me lo repito mil veces antes de dormir.
No voy a volver a caer en este juego de que te vas porque te sientes presionado y yo me quedo llorando con la duda de no saber qué hice o por qué soy tan difícil de querer.
No volveré a pensar que es normal que me ocultes a tus amigos, que cómo dices cada quien tiene su propia vida, que así eres tú que no hay nada de malo en lo que haces los fines de semana, pero por alguna razón jamás me llevas a tus salidas, sólo me das una llamada a las 5:00 a.m. para caer en mi cama y quedarte dormido; que está bien preferir ir con una amiga al cine a ver la película que me prometiste que veríamos juntos y que está bien que no conozca quien es ella y que está bien que jamás me la presentes, que cómo dices cada quien tiene su propia vida y yo estoy enferma, estoy mal al indignarme, más aún si te reclamo, más aún si te termino, peor aún si es que escribo esto.
Pues loca me quedaré frente a tus ojos, porque no volveré a confiar en simples palabras en "quiero todo contigo" pero el "todo" sólo es cuando a ti te conviene. "Todo" sólo ciertos días, "Todo" sólo cuando tú estás triste."Todo" pero no los fines de semana. "Todo" pero hasta que me aburra. "Todo" pero sólo bajo mis condiciones.
Todo, fue lo que yo di y todo, fue lo que yo intenté para ser mejor para ti. Todo es lo que yo compartí contigo y con las personas con las que te mostraba orgullosa. Todo, fue lo que me imaginé a tu lado y cómo al conversarlo dijiste que no querías lo mismo. Todo, fue todo lo que sabes que hice por ti. Todas las lagrimas que lloré, todas las noches que te esperé, todas las llamadas y los mensajes que te mandé. Todas las veces que te lastimé sin querer y todas las disculpas que te rogué. Toda la culpa que me otorgué y todas las veces que a pesar de estar molesta te abracé.
Yo fui todo para ti, yo fui todo otra vez.
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