Hoy te tomo la palabra, espero no te equivoques.
No vengas con ojos tristes un día a querer tocar mi puerta y es que me dejaste sola sin importarte nada más que tu orgullo.
Ambos nos dañamos, fui la única en querer arreglarlo.
Te busqué, te explique, quise escucharte y entender pero sólo me alejaste.
Hoy ya alcé mi vuelo y es lejos de aquí, de ti.
porque no hay nada peor que tener a la persona que amas enfrente tuyo, de rodillas y darle la espalda.
Te deseo lo mejor y ¿Cómo no?
Adiós.
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