No peleamos, ni siquiera de casualidad.
No hay llantos no hay celos ni malas palabras.
No existe la envidia ni la cólera ni mentiras ni caprichos.
No hay lugar alguno para la venganza o el resentimiento.
No es nada parecido a lo que he vivido antes y eso no sólo me sorprende me llena de alegría, me encanta, me llena, me enamora cada día.
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